viernes, 6 de julio de 2018

Nos vemos...



Me gusta mucha este cuento:

-“Lo sé mi querido cerebro, sé que te gusta mezclarte con los negativos de este mundo, lo que pasa es que yo ensucio mis manos, trabajo de sol a sol y percibo resultados no satisfactorios”

-El cerebro en su defensa responde:
Perdona querido, tú tienes libre voluntad, a mi me da todo igual. 

A mi pequeña parte llamada consciencia, puedes convencerla de todo. 

Cuantas veces te he oído decir: soy tonto, torpe, no me sale nada, tengo mala suerte, nunca avanzaré, etc. 

Sabes, a mi ya me pesaba mucho todo esto y lo pasé a mi amigo, la subconsciencia, ¿y sabes que? A él si que le da igual, no necesita razones ni racionalidades. Apunta y guarda, gracias a ello, crea tus nuevas costumbres negativas, minimaliza tu zona de creatividad e influencia. 

Cada vez que piensas en algo positivo, lo mata como a una bacteria, perdona mi gran portador, la culpa es solo tuya. 

Tienes el control físico y mental de tus pensamientos, solo te pido una cosa, dame lo que necesito tanto y veras que tus manos abrirán los salones de coches de las mejores marcas, tocarán los mejores materiales, te broncearás en las mejores playas del mundo, escucharás en vivo a tus artistas favoritos – solo dame la razón. “
Como ves, podemos tener razones positivas y negativas.

1. No me han dado el trabajo porque: [y aquí se diferencian los que tienen, a los que quisieran tener].

- me he preparado mal, he llegado tarde, había mucha gente, no tengo suficiente experiencia, me he vestido mal. 

Es muy importante, que en estas situaciones, cuando se crea una conversación en nuestro interior, segreges los pensamientos en:

- ¿Tenia la influencia? - ¿Estaba fuera de mi zona de control?

Hay cosas que puedes controlar siempre: tu vestido, tus respuestas, tu disposición, tu entonación, tu fe en tus capacidades, tu esfuerzo en los proyectos, etc. 

Hay cosas que puedes controlar temporalmente: tus estudios realizados, tus cursillos, tus pasatiempos, tus preparaciones para la entrevista; 

Y hay cosas que no puedes controlar: el humor de tu futuro jefe, sus motivos, esperanzas y objetivos. 

Incluso utilizando las mejores técnicas y métodos a veces no venderás, no tendrás, no te aceptarán. En estos momentos es muy importante la conversación contigo mismo, tus emociones y sentimientos. 

Todos los días tenemos pruebas y dificultades, pero al lado de esta palabras están unas aún mas difíciles: decepción, problemas, estrés. 

Como te sientes hoy o incluso como te sentirás mañana, dentro de un mes, año depende de tus respuestas a estas situaciones. 

Hoy mismo tienes que aceptar una cosa, será así que a veces te galardonarán con dinero, aplausos o respeto, también habrá momentos que todos te ignorarán, tómalo como parte de la vida. 

Escúcha atentamente. 

La ley de cambios dice que nuestro cerebro solo puede aguantar un pensamiento a la vez, a veces digo, que solo puedes tener un estado de la mente. 

El estado puede ser positivo o negativo, pobreza o riqueza. 

Cuando estas sintonizado positivamente, emanas positivas emociones, estás conmovido o alegre, tienes la tendencia a buscar en todos tus aspectos de la vida estos rasgos y particularidades, entonces encuentras en todas las situaciones o personas el lado positivo.

La gente usual, que logra inusuales resultados, tienen todo el control de sus diálogos internos. 

Cada uno de nosotros, tiene estas conversaciones, analiza y piensa sobre el pasado, presente o incluso futuro. El mejor consejo para ti, es que controles tus emociones, y que sepas que tus emociones pasan por los filtros de tu actual bienestar. 
 
¡Acuérdate! 

Si algo no te sale – siéntate, da un gran suspiro y hazte una pregunta: “¿Qué lado positivo conlleva esta situación?”

Puedes decir antes de cada situación, de cada tarea: “Lo que pase, nunca dejaré que me desmoralice”.

Lo siguiente, para matar a las emociones negativas, piensa y repite: 

“¡Me siento muy sano, me siento feliz!” 

Respecto a tu trabajo puedes decir: “Me sieno bien conmigo mismo, me encanta mi trabajo”, “Hoy es un día precioso, que bien es estar vivo”.

Repite estas cortas oraciones, cuando aparezcan pensamientos negativos. 

Sabes ya, que la ley de cambios dice que solo podemos tener un pensamiento a la vez, repite estas frases, hasta que el estado inadecuado, provocado por el estrés o derrota, desaparezca.

La ley de la expresión – que creó Aristóteles – cualquier cosa que te apetezca será expresada. ¿Qué significa esto? 

Todo lo apetecido tu psíquis lo aceptará, se expresará como tu personalidad y parte de tu realidad. 

Ves el mundo con el concepto consciente de ti mismo. 

Ves el mundo por tu propio concepto, de otra forma – ves el concepto de TU mundo. 

Tu no crees en lo que ves, tu ves en lo que crees. 

Todo con lo que desee tu mente, lo aceptará, será expresado en tu realidad. 
Si te pasa algo malo, di: 

“Creo en un perfecto resultado en cada situación de mi vida”.

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